martes, 31 de enero de 2017

Elementos que componen la sesión de entrenamiento.


Elementos que componen la sesión de entrenamiento

a.- Los jugadores: 
Son quienes reciben los contenidos que se imparten en la sesión de entrenamiento, que en función de las siguientes variables la modificaran: edad, sexo, número, nivel o categoría, etc.

b.- El entrenador: 
Es quien organiza y dirige todas las tareas, juegos o ejercicios. Su experiencia hace única cada sesión de entrenamiento.

c.- El material: 
Saber qué material y cuánto se necesitará para la sesión de entrenamiento con antelación, nos evitará pérdidas de tiempo durante la misma. El material debe ser adecuado a los contenidos y a las tareas, cuánto más material y variado tengamos disponible, mayor fluidez tendrá la sucesión de tareas o ejercicios y ayudará a la consecución de los objetivos.
d.- Los objetivos: 
En cada sesión debe haber un objetivo o más concretos (objetivos didácticos) que se deberían conseguir mediante las tareas adecuadas al mismo.
e.- El tiempo: 
Debemos estructurar la sesión repartiendo el tiempo total entre las tres partes de que consta la sesión de entrenamiento y así obtener el mayor tiempo útil y minimizar tiempos de transición buscando el material, dando informaciones largas, etc.
f.- La motivación: 
El interés de los jugadores, juntamente con el formador-entrenador marcarán la consecución de los objetivos.


g.- Estilos de enseñanza: 
Son las formas de organizar la ejecución de los contenidos. Estos estilos están muy relacionados con la organización y el control del grupo, con las tareas previstas y por su puesto con los objetivos.


viernes, 20 de enero de 2017

Estructura de la sesión de entrenamiento.

Estructura y partes de la sesión de entrenamiento:

La sesión de entrenamiento es una agrupación organizada, dentro de un sistema y de un método, de varios ejercicios destinados a cumplir una tarea. Es la unidad básica de trabajo y los ejercicios necesitan estar organizados para conseguir los objetivos.
Para ello organizaremos la estructura de la sesión de entrenamiento en tres partes diferenciadas:



A.- PARTE PREPARATORIA:
- Es una parte inicial o de activación, en la que se incluirán propuestas de calentamiento y de toma de contacto. Debe ocupar del 15 al 20 % de la sesión de entrenamiento.
- En la parte inicial de la sesión de entrenamiento se plantean dos objetivos fundamentales:
- Fisiológico: se cumple a través del calentamiento.
- Pedagógico: busca fomentar hábitos en el deportista, como la puntualidad, la disciplina, el respeto hacia el entrenador y los compañeros; además de explicar a los futbolistas las tareas que se realizarán en la sesión.
a.- Parte preparatoria de organización:
- El entrenador describe y explica a los jugadores lo que van a hacer durante la sesión de entrenamiento. Es decir, los contenidos y los objetivos de la sesión.
- El entrenador distribuye a los jugadores los ejercicios en el espacio disponible y en grupos para la siguiente parte.
b.- Parte preparatoria de calentamiento:
- Es la parte inicial de la sesión de entrenamiento en la que utilizamos ejercicios preparatorios para la parte principal. En realidad con el calentamiento lo que pretendemos es conseguir una aproximación a los contenidos que posteriormente se van a desarrollar en la parte principal de la sesión.
+ Calentamiento general:
- El objetivo perseguido en esta parte es el de activar los sistemas muscular, cardiovascular y respiratorio, así como mejorar la contractilidad muscular gracias al aumento de su temperatura.
- Esto lo podemos conseguir a través de tareas muy genéricas ó a través de tareas específicas de baja intensidad (manipulaciones balón, conducciones, juegos motores, etc.).
- El utilizar tareas de estructura similar a las del juego nos permitirá preparar al aparato locomotor para esfuerzos posteriores, y mejorar la coordinación neuromuscular y el proceso relajación contracción entre músculos agonistas y antagonistas.
- Podríamos utilizar tareas en las que se desarrollen los aspectos coordinativos presentes en el juego (desplazamientos, saltos, giros, cambios de dirección, etc.) y tareas en las que intervenga el balón (pases, conducciones, etc.).
- Estas se realizarán a bajas velocidades en el modelo de contracción muscular. Los gesto-tipo deben realizarse a baja velocidad, ya que la coordinación intermuscular y la intramuscular aún no están suficientemente activadas. El énfasis se pone en la continuidad de las actividades en régimen aeróbico. Incluiríamos en esta fase el estiramiento pasivo, buscando un descenso en el tono muscular.
+ Calentamiento específico:
- Trataremos de preparar los sistemas neuromuscular, cardiovascular y respiratorio a la actividad posterior.
- Se busca acercar la exigencia motriz a la que nos vamos a encontrar en las tareas principales de la sesión. Utilizaremos tareas de estructura similar a las que se presentarán en la parte principal del entrenamiento. Por ejemplo: Si vamos a trabajar el desmarque como contenido principal, podríamos utilizar un juego motor de finta-engaño, así como un trabajo de control de balón con jugador en carrera y la coordinación entre el desmarque y el pase.
- Podríamos diseñar un calentamiento “a la carta” que desarrollara aspectos importantes para la mejora del contenido principal.
B.- PARTE PRINCIPAL:
- Es la parte central de la sesión de entrenamiento en la que figurarán actividades específicas y propuestas competitivas que simulen el juego real. Debe ocupar del 60 al 80 % de la sesión de entrenamiento.
- Esta parte está destinada a cumplir el objetivo específico de la sesión de entrenamiento.
- Es la parte donde se efectúa el trabajo más exigente correspondiente al objetivo de la sesión de entrenamiento.
- Los objetivos de las partes inicial y final quedan subordinados a los propósitos de la parte principal.
- Para lograr un mejor desarrollo de la parte principal de la sesión de entrenamiento se deben tener en cuenta algunas recomendaciones metodológicas:
+ Los ejercicios de velocidad se realizarán antes de los ejercicios de fuerza y éstos a su vez antes de los de resistencia.
+ Los ejercicios que presentan una coordinación más complicada deben situarse al inicio.
+ Realizar ejercicios de estiramientos después de combinaciones de ejercicios con una carga significativa sobre los músculos; esto permitirá una recuperación más rápida, y evitará que el cansancio se intensifique.
C.- PARTE FINAL:
- Es la parte final de la sesión de entrenamiento donde la intensidad es decreciente ya que se busca una reducción progresiva del trabajo de forma que el organismo del jugador vuelva lo más posible al estado inicial.
- Está compuesta por actividades cuya finalidad es la vuelta a la calma. Debe ocupar del 5 al 10 % de la sesión de entrenamiento.
- La sesión de entrenamiento no debe terminar repentinamente después del trabajo duro, se trata de realizar una disminución gradual del trabajo y llevar al organismo a un estado de recuperación.  Se deben realizar ejercicios de estiramiento, juegos, ejercicios de relajación y respiración, etc.
- También se puede aprovechar esta parte para realizar una autoevaluación por parte del futbolista y del propio entrenador analizando el trabajo realizado, observando y detectando las posibles deficiencias y errores.
 - Al igual que en la parte inicial, en ésta se deben cumplir unos objetivos:
- Fisiológico: se cumple a través de los estiramientos y vuelta a la calma.
- Pedagógico: Es aquí donde se analiza y evalúa el trabajo desarrollado.
- Psicológico: su propósito es motivar a los jugadores a continuar adelante con el esfuerzo durante los entrenamientos.
Sobre esta estructura básica de la sesión de entrenamiento, estructuraremos nuestras propuestas de sesión, con unos ciertos matices en función de la categoría:
- La duración de la sesión irá en aumento a medida que la edad de los jugadores sea mayor. En general suele ser de 45-60' para benjamines, 60-75' para alevines, 75-90' para infantiles, 90-105' para cadetes y 105'-120' juveniles y adultos.
- Es conveniente recalcar que a la hora de dar los tiempos nos referimos a práctica real (sin contar el tiempo en vestuarios ni en preliminares), desde que el entrenador señala el principio de la sesión hasta que indica su fin.
- Los trabajos de calentamiento y vuelta a la calma estarán más acentuados en categorías superiores. Con los más pequeños, debido a su alto y constante nivel de activación, no será tan importante.

“El fútbol es lo más importante entre las cosas menos importantes”.
Jorge Valdano. Ex – Director general del Real Madrid.


Nestor Brassat.
Entrenador nacional.
R.F.E.F. España.

lunes, 19 de diciembre de 2016

La sesión de entrenamiento.

Concepto de sesión de entrenamiento
La sesión de entrenamiento es la unidad funcional de la programación, es el elemento a partir del cual el programa y los objetivos se ponen de manifiesto en la práctica real.
En ella se realiza el proceso de enseñanza-aprendizaje o de entrenamiento, según el nivel del equipo o de los jugadores.
La sesión de entrenamiento es un medio que permite al equipo y a los jugadores conseguir unos objetivos. Cada sesión de entrenamiento está determinada por los objetivos, es decir, lo que hay que mejorar, desarrollar y enseñar. La elección de estos objetivos varía según la edad y el nivel de los jugadores.
La sesión está considerada como la estructura elemental o básica de todo el proceso de entrenamiento, cada sesión es como una pequeña pieza de un "rompecabezas" de la planificación anual o incluso plurianual de un futbolista se basa en la combinación adecuada de esas diferentes piezas (sesiones) para llegar a completarlo con éxito.



El entrenador del primer equipo profesional de fútbol  y  el metodólogo a cargo de las categorías de formación de un club de fútbol debe combinar adecuadamente las sesiones de trabajo para diseñar las diferentes estructuras temporales de la planificación y periodización deportiva que ordenadas de menor a mayor son:
a.- La sesión: es la unidad elemental.
b.- El microciclo: compuesto por varias sesiones.
c.- El mesociclo: compuesto por varios microciclos.
d.- El macrociclo: compuesto por varios mesociclos.
e.- La temporada: compuesta por uno o varios macrociclos.
f.- El plan plurianual: compuesto por varias temporadas.
Debemos tener en cuenta que una sesión de entrenamiento, por si sola, sin objetivos concretos a medio o largo plazo no tiene la misma efectividad que si se engloban en un plan de trabajo de orden superior.
Características de una sesión de entrenamiento
a.- El contenido de la sesión de entrenamiento lo componen los ejercicios desarrollados, las tareas, los juegos y los consejos y explicaciones del entrenador.
b.- El Formador-entrenador utiliza el medio del contenido de la sesión de entrenamiento para transmitir su mensaje técnico a los jugadores. Los ejercicios no sirven para nada si no les acompaña un mensaje técnico. 
c.- Todos los ejercicios, las tareas y los juegos deben ir acompañados de demostraciones, de explicaciones y de correcciones por parte del entrenador.
d.- La sesión de entrenamiento se compone de una sucesión de cargas con intervalos de tiempo más o menos grandes de pausa.
e.- La sesión de entrenamiento es el resultado final de la programación y contiene unos objetivos y contenidos de trabajo concretos. De ella depende reflejar dentro de un microciclo, las ondulaciones del ritmo de trabajo, tanto en volumen como en intensidad.
f.- La sesión de entrenamiento debe tener una estructura de trabajo dividida en fases: parte inicial, parte principal y parte final.
Tipos de sesiones de entrenamiento
Existen diferentes clasificaciones de las sesiones de entrenamiento.
- Según el tipo de tarea en la sesión:
a.- Sesiones de aprendizaje o perfeccionamiento técnico:
Adquisición de nuevos elementos técnico-tácticos o de perfeccionamiento  técnico siempre unido a la mejora de las capacidades físicas.
b.- Sesiones de valoración:
Determinación del estado de preparación del futbolista mediante el control del entrenamiento.
c.- Sesiones de repeticiones:
Se refiere a profundizar el aprendizaje, y durante ella, el  deportista intenta mejorar sus habilidades. Las sesiones de aprendizaje y de repetición son más frecuentes en principiantes, en los que el factor limitante de la mejora puede ser la técnica.
d.- Sesiones de perfeccionamiento de habilidades:
Solamente deben programarse en deportistas que ya han alcanzado un nivel de habilidad adecuado). 

lunes, 12 de diciembre de 2016

El aprendizaje y modelos de entrenadores. Segunda parte.

Siguiendo con los modelos de entrenadores para el entrenamiento en el fútbol, tenemos:  

Entrenador Tradicional (Teoría dependiente). Es aquel que concibe el entrenamiento como una actividad guiada y dirigida por él, donde los pensamientos de los alumnos (jugadores) no tienen cabida, y donde todos han de seguir un mismo ritmo de aprendizaje, por lo tanto no atienden a los distintos niveles de aprendizaje que puedan presentarse. Principalmente se caracteriza:
  • Los jugadores son concebidos como personas totalmente dependientes del entrenador, de forma que si éste no enseña, ellos no aprenden.
  • La postura del entrenador es distante y autoritaria.
  • Piensa que el fútbol es un fin en sí mismo, y no lo interpreta como un medio al servicio de otros fines, como pueden ser la educación, etc.
Entrenador como un ejecutor Técnico (Teoría productiva). Es aquel entrenador que se centra, por encima de todo, en la eficacia del entrenamiento. Podríamos decir que es un entrenador centrado en el rendimiento, por lo cual le presta gran atención a los resultados, a la adquisición de técnicas eficaces por parte del alumno. Se ocupa, por tanto:
  • En la ejecución correcta de las distintas habilidades por parte de los alumnos.
  • Para este entrenador, los resultados son acogidos como un mecanismo de evaluación del entrenamiento y la enseñanza que se está dando en él.
Nos encontramos que estos modelos de entrenador que se centraba principalmente toda la atención en el mecanismo de ejecución, en donde lo importante es hacer. Se buscaba esquemas de acción rígidos y estereotipados que serían los que servirían para luego aplicarlos a la competición. Para ello, el entrenador debería emplear la demostración y repetición porque de esta manera conseguirían ciertas habilidades técnico-tácticas del fútbol que servirían como modelos de ejecución. Además, suele dar constantemente instrucciones a sus jugadores sobre qué hacer, cómo y cuándo, sin saber que,.. (Wein, 1999). Lo malo que actuar sin pensar, en muchas ocasiones, es sinónimo de irreflexión, desconocimiento, improvisación, falta de implicación y por supuesto de protagonismo. Jugadores totalmente dependientes de su entrenador. Jugadores que "no piensan", están esperando las indicaciones del entrenador para actuar.
Pero es más, tal y como vamos a ver, el fútbol requiere de un conocimiento para poder percibir e interpretar las condiciones que se dan en el entorno (compañeros, adversario y balón). La falta de conocimiento dará una mayor incertidumbre a los jugadores y no podrán actuar con eficacia en las situaciones de juego.
En la actualidad se ha sustituido el enfoque conductista por el llamado cognitivo, lo que ha supuesto un cambio en la concepción del entrenamiento. En un primer momento se empieza a concebir que el resultado del entrenamiento vaya a algo más que la pura repetición mecánica y automatización de gestos, donde lo más importante no era pensar, sino actuar, dejando de lado aspectos cognitivos y motivacionales. Por el contrario esta nueva teoría considera los procesos cognitivos de los alumnos-jugadores durante el desarrollo de la práctica, Así en los procesos de entrenamiento se busca los significados que éstos tiene para los jugadores, siendo importantes las percepciones e interpretaciones de que ellos puedan hacer.
En un primer momento, el aprendiz es considerado como un procesador de la información y de autorregulador de sus acciones motrices (Ruiz, 1994; Ruiz y Sánchez, 1997). El sujeto en función de la información que percibe y analiza, planifica y toma decisiones para llevarlas a cabo. Estas cuestiones son de gran importancia para el fútbol, nos encontramos que el fútbol es una habilidad abierta y eminentemente perceptiva, por lo que no habrá que considerar no sólo el mecanismo de ejecución, sino el mecanismo de percepción y el mecanismo de decisión, siendo los tres de gran importancia para el aprendizaje y el desarrollo del juego del fútbol.
Los planteamientos cognitivos y constructivistas se centra en un aprendizaje experiencial, que tiene lugar a través de la interacción participativa que se produce en el entrenamiento. El aprendizaje debe entenderse como un proceso de adquisición de conocimiento mediante la transformación de la experiencia. La combinación y el ajuste entre la intención del entrenamiento, las posibilidades de desarrollo motor, la disposición para el aprendizaje, la acción participativa y continuada en experiencias de entrenamiento, deben propiciar el desarrollo de capacidades y competencias para la práctica y el desenvolvimiento en el fútbol.
El fútbol es un deporte muy complejo dónde el nivel de incertidumbre es muy elevado (adversarios, compañeros, muchas posibilidades de actuación cada uno....).Si además considerando los distintos acontecimientos y situaciones de juego que se dan en su desarrollo, requiere que los jugadores deban estar percibiendo e interpretado el entorno para poder decidir y ejecutar correctamente. Dándose un cierto nivel de incertidumbre por la variabilidad de situaciones y acciones (dinámicas, variables y a veces irrepetibles), para ello surge la necesidad de obtener información del entorno, en función de ella se decide: intentando racionalizar la participación y se efectuará la ejecución (toda acción en el juego es una decisión). Para lo cual se necesita de una inteligencia para resolver las situaciones complejas del juego.
Un jugador acostumbrado a obedecer las órdenes de su entrenador o a ejecutar los ejercicios sin reflexionar sobre los mismos tendrá más o menos posibilidades de someterse a altos niveles de incertidumbre. El entrenamiento tiene que preocuparse de capacitar al jugador para tratar con diferentes grados de incertidumbre, y considerar la optimización del aprendizaje como un proceso global de solución de problemas motrices, es decir de dominio y aplicación inteligente de lo aprendido (Ruiz y Sánchez, 1997: 57).
Es importante habituar a los jugadores a que interpreten y comprendan el juego del fútbol ("cómo leen el juego") mediante la implicación en su análisis a partir de los conocimientos que ellos tienen. Para poder optimizar los aprendizajes, hay que entender los procesos del fútbol como complejos en su dominio y aplicación, para lo cual habrá que buscar su comprensión y no únicamente como la repetición mecánica de gestos técnicos y acciones tácticas. Con demasiada frecuencia damos a los niños soluciones para recordar, en vez de problemas para resolver (Wein, 1999). Cuando damos la información sobre las actividades de aprendizaje, ¿queremos que sean puros asimiladores de la información y reproductores fieles del modelo de aprendizaje que le damos?; o por el contrario, ¿queremos que sean ellos los que interpreten la información y busquen por sí mismo la manera de resolver el problema motor? Nosotros somos de la opinión que una vez que se ha presentado un problema de juego del fútbol para ser aprendido, deben ser los jugadores los verdaderos protagonistas en resolverlo. El jugador aprende cuando es capaz de analizar, decidir y actuar de manera reflexiva: capacidad de actuar y responder a sus percepciones
 Si consideramos esta interacción que se produce entre el entrenador, los jugadores y el contenido fútbol en el entrenamiento, podemos decir:
  • El fútbol como un deporte en el que se presentan una serie de situaciones de juego que se tienen que solventar, es considerando eminentemente táctico y requiere de una inteligencia para poder ejecutar las acciones técnico-tácticas apoyadas en los esfuerzos físicos.
  • Los jugadores como agentes activos o protagonistas de sus propios aprendizajes. El proceso de aprendizaje no debe entenderse como una recepción pasiva de conocimiento y de desarrollo de habilidades, sino como un proceso activo de elaboración por parte del sujeto. El aprendiz va construyendo su conocimiento y va desarrollando su habilidad para jugar al fútbol atendiendo a sus propias estructuras mentales y a la adquisición de sus competencias motoras. Se parte de aquellas capacidades, habilidades y conocimientos que ya tiene para ir instaurando aquellos que son nuevos y conforma la cultura del fútbol.
  • El entrenador como transmisor del conocimiento del fútbol es un mediador, estimulador y facilitador del aprendizaje del fútbol a sus jugadores. Debe propiciar experiencias que no sólo desarrollen las capacidades técnico-tácticas además las capacidades cognitivas y socio-afectivas. Para ello deberá presentar actividades que desarrollen los procesos de percepción, análisis y toma de decisiones mediante situaciones problemas cercanos al desarrollo del juego del fútbol y de las características de los jugadores.
"Yo creo que no se puede disociar defensa y ataque en el fútbol, separar una cosa de la otra me parece que es alejarse de la esencia de los equipos y del ser contextual que cada equipo es. Lo que si digo es que los equipos se ordenan alrededor de la pelota y que sin secuencia largas de pase los jugadores mas atrasados están más expuestos". Juan Manuel Lillo, entrenador español.

Nestor Brassat.
Entrenador Nacional.
R.F.E.F. España.

martes, 29 de noviembre de 2016

El aprendizaje y modelos de entrenadores: primera parte.

El avance sobre el conocimiento del entrenamiento del fútbol va a la par con el de la ciencia. La preocupación de las Ciencias del Deporte y las Ciencias Pedagógicas han convergido en una mejora de la enseñanza y de los procesos de aprendizaje del fútbol a partir del estudio de diversos problemas, originando diversas teorías que ayudan a comprender cómo debe enfocarse el aprendizaje del fútbol. Es obvio, como plantea Wein (1999), nada es permanente, con excepción del cambio. Las influencias sociales, el saber y los avances en el conocimiento empujan a estar al día y no desdeñar aquello que puede ayudarnos a mejorar las acciones que desarrollamos. El fútbol, como un proceso de enseñanza y aprendizaje, no es ajeno a los avances en los modelos y teorías que se han ido desarrollando en aquellas ciencias que estudian la enseñanza del deporte a nivel general y, en particular, el propio del fútbol.

El propio Wein estima que, lo que hoy es válido en el fútbol, mañana puede resultar ya superado o anticuado. En este sentido apunta que se debe seguir en el camino de la construcción y la revisión permanente para poder garantizar el éxito en la tarea. El entrenador de fútbol debe tener una mentalidad abierta, ser receptivo y procurar adaptarse a las nuevas exigencias y evolucionar sin pausa para no quedarse atrás. La propia dinámica del fútbol, en cuanto a su desarrollo y exigencias evoluciona, y el entrenador no puede mirar de soslayo esta realidad.
El entrenador, dentro de su responsabilidad y autonomía de acción, debe procurar ser creativo y no reproducir modelos arcaicos y obsoletos, muy alejados ya de la propia realidad del juego, proponiendo situaciones de aprendizaje que sean significativas para los jugadores y para la adquisición de las habilidades para poder jugar al fútbol.
Obviamente, hay que ser respetuoso con teorías y modelos que se han desarrollado, puesto que han sido la base para poder llegar a las nuevas teorías y modelos de aprendizaje en el fútbol.
El modelo son aquellas ideas o representaciones que los entrenadores tienen y que las consideran como pautas adecuadas para diseñar y realizar el entrenamiento o la enseñanza del fútbol, que tienden a seguirse y a reproducirse.
Si atendemos a las pautas de actuación en la enseñanza y el entrenamiento del fútbol, podríamos decir que "cada maestrillo tiene su librillo", refiriéndonos a que cada entrenador suele tener una forma de trabajo. Dados los contextos y las circunstancias que cada entrenador se pueda encontrar, atendiendo a la diversidad de procedimientos y orientaciones que hay para desarrollar las cualidades físicas y habilidades técnico-tácticas, los avances que se han producido para mejorar los procesos de enseñanza y aprendizaje, los nuevos modelos de entrenamiento en el fútbol, etc., llevan a una vorágine en cuanto a formas de concretar y de llevar a cabo el entrenamiento. Estamos ante una cierta confusión de cómo podríamos desarrollar el entrenamiento para que sea efectivo a nuestro intereses.
Para complicar más las cosas, nos vemos en un enfrentamiento dialéctico entre el entrenamiento que se suelen hacer en muchos de los equipos de la alta competición y aquellos que tiene un mayor apoyo en la Didáctica y en las Ciencias del Deporte. Así que, en algunos casos, la enseñanza o el entrenamiento del fútbol responde a concepciones que se acercan más a las ideas tradicionales del fútbol y, en otras, las concepciones se acercan más a los procesos didácticos.
Tradicionalmente, prevalecía la idea de que primero se debe aprender la técnica de forma aislada y repetitiva, para luego aprender situaciones tácticas. Este método de aprendizaje orientado de lo aislado a lo complejo, se basaba en el aprendizaje sin error y el comportamiento del juego está formado por la suma y acumulación de componentes físicos, técnicos, tácticos y psíquicos sueltos. De la misma manera, Brüggemann y Albrecht (1993) arguyen que durante mucho tiempo era una opinión establecida.
Los entrenadores, influenciados por las teorías conductistas y mecanicistas de aprendizaje motor que han imperado en el entrenamiento deportivo, planteaban entrenamientos analíticos y parciales. Así, se presentaban ejercicios para el desarrollo de la técnica individual (control, conducción, golpeo, regate, entrada, despeje,...), mucha preparación física basada en métodos y sistemas de entrenamiento de probado rendimiento en deportes individuales (carreras, saltos, lanzamientos); la táctica, mediante unos partiditos en el entrenamiento y las charlas pre-partido, que además servirían de preparación psicológica, deberían ser suficientes para que los jugadores tuvieran una buena capacidad de rendimiento y de poder encontrar respuestas adaptativas a los problemas que pudiesen surgir en el desarrollo del juego derivados de la oposición (contra los adversarios) y de cooperación (con los compañeros). Igualmente, las charlas postpartido valían tanto para las correcciones tácticas como para los ajustes de comportamiento individual y colectivo (motivación, cohesión, etc.).



En definitiva, a la hora de competir, se pretendía que el jugador respondiera como un todo (la suma de las partes) aunque en el entrenamiento se hubiera efectuado de una manera simplificada (Romero Cerezo, 2000).
Considerando al estudio de Romero y Vegas (2002), sobre las teorías que sustentan a los distintos tipos de entrenadores, nos encontramos ante el entrenador tradicional que se desenvolvía en la teoría dependiente y el entrenador como un ejecutor técnico que se movía bajo la teoría productiva.


“De fútbol es muy poca la gente que entiende, pero es mucha la gente que opina. Entonces, cuando uno explica las situaciones que no dejan que un grupo triunfe, siempre les parece insuficiente el mensaje y siempre creen que en el mensaje hay un contenido encubierto. Pero el mensaje es muy claro, el entrenador lo que tiene que hacer es lograr que el futbolista juegue de manera proporcionada a las virtudes que posee. El que lo logra es un buen entrenador, y el que no lo logra, está fracasando. Entonces la cuestión no es de estilo, ni de organización, ni de preparación física, lo importante es que los jugadores estén cerca de su máximo potencial durante un período alargado.”- Marcelo Bielsa - 


Nestor Brassat.
Entrenador Nacional.
R.F.E.F. España.

viernes, 18 de noviembre de 2016

Proceso de enseñanza y aprendizaje en el fútbol formativo.

En este resumen nos vamos a referir a los procesos didácticos del entrenador, intentando buscar algunas explicaciones sobre:
·         ¿Para qué entrena o lleva a cabo el entrenamiento?: Orientaciones y finalidades del entrenamiento.
·         ¿A quién entrena? En esta cuestión habrá que considerar las características personales de los jugadores, las condiciones del equipo y en el contexto que se encuentra.
·         ¿Qué enseña en el entrenamiento?: objetivos y contenidos (físicos, técnico-tácticos, cognitivos y socio-afectivos).
·         ¿Cómo enseña o desarrolla la práctica del entrenamiento? Estamos aludiendo a la metodología del entrenador que desembocará en las actuaciones que pretende desarrollar el aprendizaje.
Como un aspecto aglutinador de los interrogantes que hemos efectuado, nos vamos a centrar en los procesos de intervención didáctica.
Delgado Noguera (1991), identifica la intervención didáctica como un término global en el que se quiere identificar todo lo referente al papel que asume el docente dentro del proceso de enseñanza y aprendizaje (en nuestro caso sería el entrenador de fútbol). Entendemos el papel importante que juega como profesional del entrenamiento y de su actuación mediadora en la acción que lleva a cabo. Por ello, va a ser crucial la intervención, más o menos responsable respecto a las finalidades y planteamientos que se hacen desde el club o institución deportiva y de la propia ética del entrenador para la previsión y actuación en el entrenamiento.
Si nos ocupamos del entrenamiento como un proceso didáctico, tenemos que ver que el entrenador tiene que tomar una serie de decisiones que estarán muy mediatizadas por el modelo didáctico que impere en él, es decir, por la forma de concebir y de llevar a la práctica el proceso de enseñanza y de aprendizaje del fútbol. Para ello deberá contemplar distintos momentos en los que deberá preparar lo que va a desarrollar; en el momento que actúe tendrá que dinamizar al grupo de jugadores, motivándolos, presentándoles las tareas, organizando el espacio de entrenamiento, gestionando la dinámica y las relaciones sociales, además de efectuar el análisis y valoración (feedback) de las actividades para facilitar el logro de los objetivos del entrenamientos. Y de todo ello, deberá de analizar y reflexionar que ha supuesto para el aprendizaje o la asimilación de los jugadores y para el desarrollo de su equipo o en la competición.
Nos encontramos con el entrenador que se enfrenta con la práctica y deberá prever una determinada intervención didáctica o mediación en el ámbito del entrenamiento del fútbol. Partimos de la premisa de una determinada cultura del fútbol y en unas condiciones contextuales dadas (jugadores, entorno social, exigencias, etc.) para lo cual deberá saber qué es lo que puede hacer en un determinado contexto a través del entrenamiento, cómo lo podría concretarlo y, además, cómo podría cambiarlo o adaptarlo de una determinada manera en función de la propia realidad que se pueda encontrar. Ahora bien, la práctica del entrenamiento es una realidad compleja y en su configuración intervienen múltiples tareas para su organización y funcionamiento, de interrelaciones y realidades socio-culturales que inciden en su trabajo, para lo cual se necesitarán de unos conocimientos teóricos y prácticos, de unas capacidades, destrezas y actitudes para poder realizar una buena intervención.
Ante esta complejidad del desarrollo del entrenamiento y de su intervención didáctica, nos topamos con problemas en la planificación (plan anual, mensual, semanal de sesiones), en la organización del entrenamiento en cuanto a la disposición espacial y temporal, en la información que facilitan para el desarrollo de las tareas de aprendizaje y en la realización del feedback para la comprobación de los aprendizajes.



Nos estamos refiriendo a un conocimiento sobre el fútbol y cómo aplicarlo mediante el entrenamiento, es decir, saber transmitirlo o enseñarlo mediante la actuación adecuada. En este sentido la Didáctica en el Fútbol intenta buscar conocimientos o teorías que expliquen como se van desarrollando los quehaceres del entrenador en el proceso de entrenamiento en un determinado contexto. Así, el análisis de los procesos de entrenamiento que se realizan en un determinado contexto sociocultural del fútbol (iniciación, desarrollo, perfeccionamiento o rendimiento) y las consecuencias de aprendizaje en los jugadores es el objeto de estudio de esta Didáctica.
 Además, tal y como vamos a justificar más adelante, cuáles son las nuevas teorías de lo que es enseñar y aprender el fútbol como un habilidad motora. En ellas veremos que el entrenamiento hay que entenderlo como un acto comunicativo en el que interactúan el entrenador y los jugadores. Para que este acto se lleve a cabo con una buena asimilación y adaptación es necesario que en la intervención didáctica emplear una metodología propicia para su óptima adaptación.
Es más el entrenamiento debe convertirse en un medio de desarrollo apropiado de capacidades, de posibilidades individuales y colectivas de los jugadores de fútbol. Insistimos en la necesidad de generar teorías que ayuden a comprender y a transformar (y a mejorar) los procesos de intervención y comunicación mediante las adaptaciones y el desarrollo apropiado de los jugadores y las condiciones contextuales que se presentan. Para ello, el entrenador debe convertirse en un generador de conocimiento de su propia práctica, siendo capaz de actuar en ella mediante el análisis, la reflexión y la toma de decisión para adaptarse y resolver las situaciones problemáticas que se puedan presentar.


“Hoy día no podría decir que nada es más importante que nada para establecer fases o sectores. Nuestra construcción del conocimiento no es piramidal, no nos construimos como un edificio, nos construimos como una red. No es primero esto, luego lo otro…”
Juan Manuel Lillo. Entrenador español.


Nestor Brassat
Entrenador Nacional.
R.F.E.F. España.

jueves, 10 de noviembre de 2016

La didáctica en el proceso relacional de los elementos que interáctuan.

La Didáctica en el fútbol debería ser determinante en la formación inicial de los entrenadores o técnicos de fútbol y en el desarrollo profesional que desplieguen en sus tareas frentes a los equipos. En el primer caso, para que les facilite los conocimientos, actitudes y destrezas básicas y necesarias para afrontar la práctica y sean capaces de generar ambientes de aprendizaje en el fútbol. En el segundo caso, debe entenderse que la propia práctica puede convertirse en una forma de adquirir conocimiento que puede ser útil para aplicarlo y reelaborarlo. En este argumento, el campo de la acción es un diálogo entre la teoría y la práctica. El saber y el actuar se proyectan en la mejora continua de los entrenadores y en la formación o desarrollo de las capacidades de los jugadores mediante la indagación, análisis y la reflexión.
Estamos frente a un entrenador que mediante esta actitud investigativa quiere comprender mejor lo que sucede en el entrenamiento como acto social donde están interactuando un grupo de personas, con unos propósitos comunes y acciones diferentes. De manera que las relaciones entre el entrenador, los jugadores, el contenido de entrenamiento sobre el fútbol y el contexto (realidad social y culturalmente definida donde se desarrolla la acción de entrenamiento), pueden convertirse como situaciones problemáticas, inciertas y singulares que necesitan conocimiento y comprensión para que sean de calidad y productivas. La Didáctica en el fútbol deberá proporcionar teorías prácticas que ayuden a resolver estos problemas.

Mombaerts (2000), considera que el entrenador como responsable del desarrollo y de la eficacia del entrenamiento debe conocer y explotar todos los factores que permiten que los entrenamientos resulten todavía más eficaces (jugadores, condiciones materiales, influencia del entorno, modelo del juego y su evolución...). Igualmente, piensa que en los entrenamientos se establecen relaciones complejas entre sistemas tan diversos que su optimización es de importancia esencial para que los entrenamientos resulten eficaces. El entrenamiento se entiende como un proceso relacional (entrenador-jugador-contenido de entrenamiento) junto con los elementos esenciales de la influencia ejercida por el entorno. Para su eficacia y calidad de estos procesos debe racionalizarse mediante un plan, su puesta en práctica, el análisis y la reflexión posterior, lo que podría convertirse en un proceso metodológico de investigación-acción.

Es el propio entrenador en su condición, talante investigativo y reflexivo, mediante la información que obtiene de los entrenamientos del fútbol y del el análisis que efectúa, busca la interpretación y comprensión de las situaciones que se dan en la práctica.
El entrenador de fútbol deberá dominar un repertorio de destrezas de comunicación y dinamización del grupo de jugadores que aplicará en función de las contingencias del campo de entrenamiento, de la misma manera que tiene que tener capacidad para analizar y reflexionar sobre las decisiones adoptadas, siendo con ello consciente de las razones y consecuencias de su intervención didáctica.
En definitiva, la Didáctica en el fútbol como un escenario de indagación y reflexión busca las teorías acerca de los problemas de entrenamiento que están estrechamente contextualizados y ligados a las exigencias concretas y condiciones ambientales, que se focalizan en:
·         En el incremento del conocimiento sobre la práctica del entrenamiento en el fútbol. El saber didáctico sobre el entrenamiento del fútbol conforman un conjunto de teorías, conocimientos, métodos, modos de intervención y estilos comunicación del entrenador.
·         En la mejora de los jugadores mediante unos aprendizajes que les capacita física, intelectual y socio-afectivamente para la práctica del fútbol.
·         Un mejor desarrollo profesional de los entrenadores, promoviendo en ellos las actitudes críticas y responsables del entrenamiento, los procesos de indagación y reflexión con el proceso que llevan a cabo, implicándoles en el compromiso en la mejora de los entrenamientos y en la consolidación del saber sobre el fútbol. 


“Existe complejidad cuando son inseparables los diferentes componentes constituyentes de un todo y existe tejido independientemente, interactivo entre las partes y el todo, y el todo y las partes”. Edgar Morín. Filósofo francés.


Nestor Brassat
Entrenador nacional.
R.F.E.F.