viernes, 10 de agosto de 2018
jueves, 21 de junio de 2018
miércoles, 9 de mayo de 2018
Que significa ser entrenador de fútbol, por Angel Cappa.
Estuve pensando en estos días en la frase que se escucha con frecuencia en nuestro entorno es: “lo mejor en la profesión de entrenador de fútbol es complementar la práctica con la teoría”. Por esta misma razón, voy a incorporar puntos de vistas de entrenadores de dilactada trayectoria , sin importar su ideología de juego, pero con la finalidad de mostrar la parte conceptual del protagonista.
En la conferencia de Ángel Cappa, que tuvo lugar en el 1 Congreso Internacional de A Coruña 2011, habló sobre la importancia de saber qué es lo que quieres para ser entrenador y expuso sus vivencias, en las que no dudó en instruirnos sobre su concepto futbolístico, que comparto notablemente.
Ponencia: ¿Qué significa ser entrenador?
Lo primero que tiene que tener claro un entrenador es que debe jugar lo mejor posible al fútbol, comprendiendo el juego y a través de una buena reproducción del mismo, intentar ganar.
Porque la victoria te da alegrías instantáneas, pero el buen juego, te permite soñar en el tiempo.
Porque la victoria te da alegrías instantáneas, pero el buen juego, te permite soñar en el tiempo.
¿Qué entendemos por jugar bien?
Tratar de identificar los fundamentos del juego y trasladarlos con tu idea al terreno del juego.
Ser fiel a cómo queremos jugar y jugar de esa manera para intentar ganar.
A pesar de ello, hemos de saber que nada, ni nadie, te garantizarán el triunfo.
El fútbol se hizo grande, no porque alguien ganase partidos, sino porque hubo equipos que jugaron muy bien al fútbol.
El fútbol salió de los suburbios, significaba poder ser alguien, el que jugaba bien al fútbol se ganaba el respeto y la admiración. Lo vemos hoy en día en los patios, aquel que juega bien al fútbol es respetado y se tiene muy en cuenta sus decisiones.
¿En qué se ha convertido el fútbol?
El fútbol es un negocio y este negocio se ha apoderado de la verdadera esencia que dignifica este deporte.
En un negocio el objetivo es ganar lo más rápidamente dinero y por transferencia al fútbol, este tiene el objetivo de ganar lo más rápidamente partidos, esa inmediatez hace mucho daño al fútbol y hace que la gente no repare en los medios, sino simplemente en el resultado.
Muchas veces el entrenador de fútbol no tiene tiempo, ni a fracasar.
¿Qué hizo daño al fútbol español?
El hecho de que a España se le identificase con la furia, la raza y demás, hizo que ese fuese el exponente caracterizador de nuestro fútbol y se engañó el patrón a seguir.
Hoy en día pasa la contrario, el fútbol español se identifica con talento y eso hace que seamos un referente en el mundo y que las directrices que nos identifican, sean otras bien distintas y eso incide en el entrenamiento de nuestros jóvenes y en la metodología de los entrenamientos.
Antes se construía más a un tipo de futbolista físico y luchador, en lugar del talentoso y técnico porque el primero daba más seguridad y sobre el segundo siempre había dudas si sería competitivo.
Tratar de identificar los fundamentos del juego y trasladarlos con tu idea al terreno del juego.
Ser fiel a cómo queremos jugar y jugar de esa manera para intentar ganar.
A pesar de ello, hemos de saber que nada, ni nadie, te garantizarán el triunfo.
El fútbol se hizo grande, no porque alguien ganase partidos, sino porque hubo equipos que jugaron muy bien al fútbol.
El fútbol salió de los suburbios, significaba poder ser alguien, el que jugaba bien al fútbol se ganaba el respeto y la admiración. Lo vemos hoy en día en los patios, aquel que juega bien al fútbol es respetado y se tiene muy en cuenta sus decisiones.
¿En qué se ha convertido el fútbol?
El fútbol es un negocio y este negocio se ha apoderado de la verdadera esencia que dignifica este deporte.
En un negocio el objetivo es ganar lo más rápidamente dinero y por transferencia al fútbol, este tiene el objetivo de ganar lo más rápidamente partidos, esa inmediatez hace mucho daño al fútbol y hace que la gente no repare en los medios, sino simplemente en el resultado.
Muchas veces el entrenador de fútbol no tiene tiempo, ni a fracasar.
¿Qué hizo daño al fútbol español?
El hecho de que a España se le identificase con la furia, la raza y demás, hizo que ese fuese el exponente caracterizador de nuestro fútbol y se engañó el patrón a seguir.
Hoy en día pasa la contrario, el fútbol español se identifica con talento y eso hace que seamos un referente en el mundo y que las directrices que nos identifican, sean otras bien distintas y eso incide en el entrenamiento de nuestros jóvenes y en la metodología de los entrenamientos.
Antes se construía más a un tipo de futbolista físico y luchador, en lugar del talentoso y técnico porque el primero daba más seguridad y sobre el segundo siempre había dudas si sería competitivo.
¿Qué debe saber un entrenador?
1. Hay que conocer el juego (fundamentos tácticos del juego)
2.El fútbol se basa en el engaño, ustedes entienden el ajedrez directo, no hay fútbol directo, el fútbol es todo.
3. Hay que conocer la lógica del fútbol, si transitas, transitas, si juegas horizontal porque lo necesitas, lo haces, todo aquello que te dicte el juego, fundamentalmente buscar el engaño.
4. Saber establecer cuando nuestro juego debe ser lento, rápido, ancho, profundo, largo, conocer los fundamentos básicos del juego para recuperar la pelota.
5. Conocer la herencia que nos han dejado los grandes del fútbol y nutrirnos de ella para incorporar todo aquello que tiene transferencia.
6. Entender que la presión depende en gran medida de la organización y no tanto de la intensidad, como se cree. Es fundamental la solidaridad en esa organización.
1. Hay que conocer el juego (fundamentos tácticos del juego)
2.El fútbol se basa en el engaño, ustedes entienden el ajedrez directo, no hay fútbol directo, el fútbol es todo.
3. Hay que conocer la lógica del fútbol, si transitas, transitas, si juegas horizontal porque lo necesitas, lo haces, todo aquello que te dicte el juego, fundamentalmente buscar el engaño.
4. Saber establecer cuando nuestro juego debe ser lento, rápido, ancho, profundo, largo, conocer los fundamentos básicos del juego para recuperar la pelota.
5. Conocer la herencia que nos han dejado los grandes del fútbol y nutrirnos de ella para incorporar todo aquello que tiene transferencia.
6. Entender que la presión depende en gran medida de la organización y no tanto de la intensidad, como se cree. Es fundamental la solidaridad en esa organización.
¿Qué es la táctica?
1-Utilización de espacio y la interpretación de los tiempos.
2-Supone buscar el camino del gol y cuando lo encuentro, acelero para que no me lo vuelvan a cerrar.
3-Saber valorar a los futbolistas según la necesidad e integrarlos en las situaciones tácticas, que quieres que se produzcan.
4-El mejor entrenador es aquel que pasa desapercibido, el que consigue que los futbolistas decidan bien por si mismos, no quiero jugadores obedientes, quiero jugadores con personalidad, que asuman la toma de decisiones en el campo.
1-Utilización de espacio y la interpretación de los tiempos.
2-Supone buscar el camino del gol y cuando lo encuentro, acelero para que no me lo vuelvan a cerrar.
3-Saber valorar a los futbolistas según la necesidad e integrarlos en las situaciones tácticas, que quieres que se produzcan.
4-El mejor entrenador es aquel que pasa desapercibido, el que consigue que los futbolistas decidan bien por si mismos, no quiero jugadores obedientes, quiero jugadores con personalidad, que asuman la toma de decisiones en el campo.
¿Cómo programo mi trabajo?
Programo en virtud de las necesidades del equipo, cambio día a día, quiero ser creativo y amoldo el entrenamiento a lo que voy viendo, si tengo que cambiar cosas programadas, las cambio.
La preparación física está inmersa en mi trabajo táctico.
La charla pre-partido se dicen 4 o 5 cosas, 3 cosas de motivación y lo demás está hablado y trabajado.
Comprometer a tu plantilla con tu idea y tratar de reflejarla en el campo.
La relación con la prensa debe ser distante, hablar lo imprescindible, solo te acompañarán si los resultados son buenos, si cambian, no sabrán analizar otros aspectos.
Programo en virtud de las necesidades del equipo, cambio día a día, quiero ser creativo y amoldo el entrenamiento a lo que voy viendo, si tengo que cambiar cosas programadas, las cambio.
La preparación física está inmersa en mi trabajo táctico.
La charla pre-partido se dicen 4 o 5 cosas, 3 cosas de motivación y lo demás está hablado y trabajado.
Comprometer a tu plantilla con tu idea y tratar de reflejarla en el campo.
La relación con la prensa debe ser distante, hablar lo imprescindible, solo te acompañarán si los resultados son buenos, si cambian, no sabrán analizar otros aspectos.
Anécdotas:
1-Conocí a un jugador que tiraba los penaltis de rabona, con el objetivo de equiparar sus posibilidades con el portero.
2-Johan Cruyff dijo un día, entrenar entrena cualquiera, lo que hay que saber es enseñar, enseñarles a jugar al fútbol, hay que animarles a entender el juego.
3-Muchas veces un futbolista me dice en partido Ángel aprieto y voy si me sale el medio centro. Yo les digo si, si los veo convencidos; la mayoría de las veces, no había entendido lo que me había dicho, pero seguro que la solución si sale de ellos, seguro que es la buena.
4-Una vez con Arsenio, ¿cuál es su método de entrenamiento?
Mi método de entrenamiento es la prudencia.
5-Por último comentar la antítesis de lo que tiene que ser un entrenador de fútbol, conocí a un entrenador que les hacía correr hasta que vomitasen, aquí el que no vomita, no juega…yo entiendo lo mismo con el juego, aquí el que no trate de hacer cosas con la pelota, no juega.
1-Conocí a un jugador que tiraba los penaltis de rabona, con el objetivo de equiparar sus posibilidades con el portero.
2-Johan Cruyff dijo un día, entrenar entrena cualquiera, lo que hay que saber es enseñar, enseñarles a jugar al fútbol, hay que animarles a entender el juego.
3-Muchas veces un futbolista me dice en partido Ángel aprieto y voy si me sale el medio centro. Yo les digo si, si los veo convencidos; la mayoría de las veces, no había entendido lo que me había dicho, pero seguro que la solución si sale de ellos, seguro que es la buena.
4-Una vez con Arsenio, ¿cuál es su método de entrenamiento?
Mi método de entrenamiento es la prudencia.
5-Por último comentar la antítesis de lo que tiene que ser un entrenador de fútbol, conocí a un entrenador que les hacía correr hasta que vomitasen, aquí el que no vomita, no juega…yo entiendo lo mismo con el juego, aquí el que no trate de hacer cosas con la pelota, no juega.
"El triunfo y la derrota son dos impostores".
Ángel Cappa es un entrenador de fútbol argentino afincado en España desde mediados de los años 70. También es licenciado en Filosofía y Psicopedagogía. Tiene algo más de 60 años, aunque él afirma tener 49 desde hace ya bastante tiempo. En España se lo conoce, fundamentalmente, por el año y medio que pasó junto a Jorge Valdano como entrenador del Real Madrid.
En Argentina, por haber pasado por muchos equipos. Algunos lo admiran por el estilo de fútbol de toque que defiende y por su ideología de izquierda. Muchos, incluso, lo quieren por haber dirigido al equipo que mejor ha jugado en Argentina desde hace, al menos, 20 años; aquel glorioso Huracán del Torneo Clausura del 2.009.
Nestor Brassat
Entrenador nacional.
R.F.E.F.
R.F.E.F.
lunes, 2 de abril de 2018
Que significa ser Entrenador de fútbol, según Vicente del Bosque.
En el primer Congreso internacional de fútbol en A Coruña - España, celebrado los días 7 y 8 de Diciembre 2011 y el tema principal era: " Que significa ser entrenador?
De los ponentes invitados consideré muy importante el aporte de Vicente del Bosque por su larga trayectoria y con un rico bagaje de experiencia y vivencias, entrenador respetado y elogiado por su respeto y trato humano hacia sus dirigidos.
De los ponentes invitados consideré muy importante el aporte de Vicente del Bosque por su larga trayectoria y con un rico bagaje de experiencia y vivencias, entrenador respetado y elogiado por su respeto y trato humano hacia sus dirigidos.
El entrenador, según Vicente del Bosque:
1. El ENTRENADOR DEBE SER DIRECTOR Y LIDER.
Lo primero que tenemos que observar cuando llegas a un vestuario, es que en él confluyen capacidades y talentos individuales que debe rendir colectivamente y eso es lo primero que hay que conexionar, lo individual (egoísmo, hedonismo, egocentrismo…), con lo colectivo (solidaridad, cooperación, asociación…).
Debes dirigir esos talentos individuales, técnicamente y emocionalmente hablando, porque la calidad humana es la naturaleza de un vestuario.
Debes ser también director del grupo de trabajo, saber delegar las tareas de cada uno y hacerles partícipes de todas sus opiniones, es muy importante que haya buena relación de trabajo, pero no implica que no se deba discrepar, porque la mayoría de las veces seis ojos ven más que dos. Debes delegar funciones que asumen tus colaboradores, pero no debes
delegar responsabilidades, ya que al fin y al cabo, tú eres el máximo responsable.
delegar responsabilidades, ya que al fin y al cabo, tú eres el máximo responsable.
Cuando hablamos de que el entrenador debe ser líder, quizás debamos decir que sus actos, sus conocimientos, sus normas basadas en la equidad, el equilibrio en su forma de actuar y su integridad, le llevarán a que los demás lo vean como un líder de forma natural. Nunca un líder que trate de imponer, sino de convencer con todos estos factores que hemos
enumerado anteriormente.
enumerado anteriormente.
El respeto es la base de un líder y eso no se impone, se gana con tus actos.
2. EL ENTRENADOR ESTRATEGA
Como entrenador, lo primero que tienes que hacer es preparar un plan, una estrategia, en el caso de Vicente fue cambiar poco en un engranaje que ya funcionaba.
Como entrenador, lo primero que tienes que hacer es preparar un plan, una estrategia, en el caso de Vicente fue cambiar poco en un engranaje que ya funcionaba.
Dentro de ese plan debes conocer donde te encuentras, por ejemplo España, a nivel de selecciones de base es una referencia, ese es una primera piedra en la que debes asentarte y seguir ese camino.
Antes los entrenadores españoles iban a fuera para conocer y copiar otros métodos de entrenamiento, mientras que ahora son los entrenadores extranjeros, los que vienen a España a aprender dinámicas de entrenamiento.
Pero hay que saber que esa estrategia está en constante metamorfosis, no hay que ser inmovilista, buscar la constante formación y adaptarse a los cambios.
En esa estrategia, hay que tomar decisiones dolorosas, que siempre piensas que van a beneficiar al grupo, resolver los conflictos y siempre afrontando las decisiones al servicio del equipo.
Muchas veces ese plan que tienes en la cabeza, lo cambias después de oír a tus futbolistas, y eso no es falta de personalidad, sino que sus argumentos también te pueden convencer y tu desde tu sitio, no los ves.
En el gol de Puyol, sabíamos que nos iban a presionar el córner corto y un jugador dijo, nosotros hacemos así en nuestro equipo, pues si veis el lance de juego adecuado, lo realizáis y punto.
3. EL ENTRENADOR COMO TRANSMISOR DE EMOCIONES.
Lo primero, bajo mi punto de vista, un entrenador debe mostrar equilibrio en sus decisiones y en su forma de expresar sus sentimientos, no somos aficionados, por lo tanto no debemos comportarnos como tales, porque un entrenador que está en una situación de enajenación mental, es más complicado que tome decisiones frias e inteligentes, que es lo
que te va a exigir el equipo contrario con su puesta en acción y tus jugadores como motivo de reclamo.
que te va a exigir el equipo contrario con su puesta en acción y tus jugadores como motivo de reclamo.
Tu forma de exponer tus sentimientos debe ser un ejemplo para los jugadores, que deben ver en ti un equilibrio y naturalidad en las victorias y en las derrotas.
Por ejemplo, no mostrarte cuando ganas muy risueño y eufórico, porque parece que se ha ganado gracias a ti y cuando pierdes no dar la sensación de pesimismo, como que tú ya no puedes hacer nada.
Hay que ser sinceros y claros en las decisiones, te llevará a ser valorado y en algunos casos entendido.
Dentro de las emociones, lo más importante es confluir en que las motivaciones individuales, sean las motivaciones grupales. Por ejemplo, nosotros fuimos emotivos antes de la final y buscamos siempre la cohesión del grupo, por eso fomentamos que nos llamasen “la roja”, para crear un mismo sentimiento, respetando las sensibilidades
individuales de cada uno.
individuales de cada uno.
En la selección suele haber menos contacto, por lo tanto tienes poco tiempo para saber cómo funciona emocionalmente cada uno, pero a su vez también existen menos conflictos porque todos quieren estar aquí.
Una cosa que debe tener presente un seleccionador, es que aquellos jugadores que seleccione para el banquillo, no conocen lo que significa esa zona porque en sus clubs lo suelen visitar muy poco, debes entender que les cueste asimilar eso y por lo tanto admitir como normales ciertas conductas.
¿QUE DEBE Y QUE NO DEBE HACER UN ENTRENADOR, SEGÚN VICENTE DEL BOSQUE?
– El entrenador debe convencer, no imponer.
– El entrenador no debe saber de todo y estar pendiente de todo, le hará olvidar la esencia de todo, el futbolista.
– El ansia por buscar el éxito rápido, te puede hacer olvidar el camino.
– Hay futbolistas que necesitan más tiempo de dedicación y otros que funcionan solos, debes atenderlos.
– El mantener una disciplina ecuánime y natural, hará que el grupo funcione y te respete.
– Los jugadores están en constante análisis de tus funciones y reacciones, por lo tanto dales respuestas tuyas, que es lo que esperan, no juegues a ser lo que no eres.
– Ten un diálogo fluido con tus jugadores, sin tener que dar demasiadas explicaciones, escúchales, siempre te dan información.
– El mantener la calma en un banquillo, te va a dar prudencia y criterio para buscar tus respuestas.
– La relación con los medios debe ser natural y equilibrada, para que ese equilibrio se transmita al grupo.
"El éxito sin honor es el mayor de los fracasos".
Vicente del Bosque.
Entrenador Selección Española.de fútbol. (2008 - 2016).
Nestor Brassat
Entrenador Nacional.
R.F.E.F. España.
"El éxito sin honor es el mayor de los fracasos".
Vicente del Bosque.
Entrenador Selección Española.de fútbol. (2008 - 2016).
Nestor Brassat
Entrenador Nacional.
R.F.E.F. España.
viernes, 16 de febrero de 2018
Condicionantes cognitivas de la toma de decisiones.
Condicionantes
cognitivas de la toma de decisiones.
|
Atención
|
CONCENTRACIÓN
|
ANTICIPACIÓN
|
|
Reconocer Patrones
|
MEMORIA
|
Resolución de Problemas
|
Defensas: conciencia de las
opciones de pase del jugador con balón y anticipar.
Decisiones
intuitivas: sin pausa o duda, carácter inmediato.
Decisiones
instantáneas: La confianza y la voluntad de ganar pueden
ser cruciales. Lo que pone de relieve la necesidad de llegar a conocer otros
factores en el proceso de las tomas de decisiones.
¿Por qué puede errar al
decidir?
· Falta de información, meticuloso, excesiva
racionalidad, etc.
· ¡Importante! A estar abierto a la posible, a la mejor elección.
Las
decisiones del equipo.
Meta cognición: Capacidad de análisis, todo lo que poseo.
Meta cognición: Capacidad de análisis, todo lo que poseo.
Características:
· Habilidades propias y del grupo.
· Cognición compartida.
· Liderazgo (compartido).
· Eficacia colectiva y seguridad psicológica.
¿Cuándo deciden mejor los
equipos?
ü Cuando tienen un modelo de juego.
ü Mentalidad común.
ü Aprendizaje colectivo.
ü Disciplina.
ü Propósito común.
ü Responsabilidad clara.
ü Confianza colectiva.
ü La información fluye.
ü Cooperación y coordinación.
ü Extremar la Toma de Decisiones.
El reto es: "entrenar para adaptarse a lo impredecible"
"Lo implícito se resiste al cambio de aprender nuevas cosas".
El reto es: "entrenar para adaptarse a lo impredecible"
"Lo implícito se resiste al cambio de aprender nuevas cosas".
“Un Fractal es la propiedad de
fracturar y representar un modelo caótico en submodelos, existentes en varias
escalas, que sean representativos de ese modelo. Esto quiere decir que, un
Fractal es una parte invariable o regular de un sistema caótico que por su
estructura y funcionalidad consigue representar el todo, independientemente de
la escala donde pueda ser encontrado”.
Benoit Mandelbrot, matemático de origen polaco nacionalizado francés.
Nestor Brassat.
Entrenador nacional.
R.F.E.F. España.
Nestor Brassat.
Entrenador nacional.
R.F.E.F. España.
viernes, 12 de enero de 2018
La toma de decisiones en el fútbol.
Es muy conocida “la frase -
excusa” de los entrenadores de equipos profesionales cuando pierden y empatan
seguido: “tenemos jugadores muy jóvenes, con poca experiencia y partidos en
primera división”.
Está irresponsabilidad en
la mayoría de los casos, tienen nombre y apellido: los dirigentes que están a
cargo del departamento de fútbol formativo. Algunos clubes profesionales que a
la hora de elegir en las categorías juveniles a quienes van a dejar a cargo la
responsabilidad de formar a sus futuros futbolistas o proteger el patrimonio
del sus clubes deciden y contratan, desde su efervescencia emocional a ex
jugadores que han tenido una exitosa trayectoria en el fútbol profesional como la
solución para trabajar en el proceso de formación de su club, pensando que con
solo con la presencia de estos los jóvenes fútbolistas estarán muy motivados en
sus tareas en el día a día.
Esto de donde se lo mire,
es un grave error pensar que con observar a los jóvenes fútbolistas motivados
alcanza... se necesita en los entrenadores - formadores capacitación
pedagógica, programar una planeación con metodologías adecuadas, enseñar
tareas, juegos y ejercicios partiendo de lo simple a lo complejo respetando la
maduración neurológica de los jugadores en el proceso de formación.
Otro factor de influencia
negativa, es la presión de “ganar o ganar” en las categorías juveniles,
tristemente en la mayoría de los casos el entorno del club se encuentra
contaminado por esta plaga, algunos entrenadores urgidos por “mostrar”
buenos resultados de su trabajo alcanzan a ser “salpicados”, por supuesto que
ganar es importante pero lo que se busca es en la etapa final de la formación de los
fútbolistas y por el alto grado de complejidad que tiene el fútbol es achicar
el margen de error de las acciones en los partidos, mejorar la toma de
decisiones en el juego (inteligencia táctica).
El proceso de
la toma de decisiones en el fútbol
- Aspecto táctico.
- Competencia técnica.
- Competencia táctica.
- Inteligencia para jugar.
Objetivos:
Decidir en el
fútbol.
El proceso de
las tomas de Decisiones.
Aspecto
Cognitivo: conocimiento a través de su vida deportiva.
Una gestión cognitiva inmediata de recursos, para alcanzar unos objetivos
normalmente bajo presión.
ü Las características del fútbol.
ü Orientación táctica, “es la solución adecuada que debe tomar o a un
problema.
ü Pensamiento Operativo.
jueves, 30 de noviembre de 2017
Principios tácticos específicos en el proceso ofensivo.
Los principios específicos de juego colectivo nos ayudan a entender con más precisión los comportamientos del jugador y a mejorar la organización racional del equipo.
Durante el Proceso Ofensivo es necesario el desarrollo de determinadas acciones que permitan la puesta en marcha de los principios generales de ataque.
El fin de cualquier acción ofensiva es de provocar efecto sorpresa, en sentido de crear y explorar el desequilibrio inducido en el rival.
Calidad en la recepción y en el pase.
Garganta (1997) observó que la eficacia ofensiva depende del tipo de pase y del ritmo de juego que tienen los equipos de fútbol.
El Fútbol es, en su esencia un ‘juego de pases’ y en ese sentido, un punto fundamental para que el juego sea fluido y tenga continuidad es la calidad en la recepción-pase. En este sentido, la seguridad en el pase implica que el jugador que pasa elija adecuadamente y el jugador que recibe se desmarque oportunamente. (Antón, 2003).
Cruyff (2009) afirma que cuando se realiza un pase por tanto es importante no colocar en problemas al compañero que se pretende pasarle el balón. En realidad hay, jugadores que se destacan por la calidad técnico-táctica en el control y pase. Guardiola destaca la velocidad de ejecución del primer control (recepción) de Iniesta con el fin de dar continuidad al juego.
La misión del entrenador es reforzar la consecución de hábitos, de contenidos, de conductas, a través de la toma de decisión en el proceso ofensivo, defensivo y de transición, en función de las circunstancias que se presentan.
“Hay muchas maneras de jugar al fútbol, más cuando escoges un estilo, una idea, en que se intenta unir la belleza de juego con la victoria, siempre que ella acontece, sientes más placer, disfrutas y sientes más felicidad que los demás” Johan Cruyff.
Según Garganta (1997), el desarrollo de comportamientos de los jugadores en un juego varía en función a la permanencia de invariantes, de manifestación de regularidad y de producción de novedad.
En el transcurso de un juego, el observador no consigue discriminar sobre el proceso interno de toma de decisión, aunque pude intentar percibir el nivel de adaptación y al contexto. Expone que el proceso de interpretación y reflexión sobre el juego sigue en un primer análisis la naturalidad de los modelos (representaciones) del observador.
Cruyff (2002) subió varias veces de escalón de edad porque sus entrenadores encontraron conveniente que hubiera un incremento de la dificultad/complejidad en su formación, y que obligo a desarrollar el discernimiento táctico, en el sentido que consiguiese ver el campo más rápido y pasar el balón velozmente, tomando decisiones más eficaces.
Posicionamiento diagonal para pases con seguridad.
Otro indicador que permite asegurar la calidad es la realización de pases en trayectorias diagonales. Los jugadores sin balón deben posicionarse como receptores en diagonal y entrelíneas en relación al jugador que tiene el balón, ya que así posibilitan en relación al jugador que tenga el balón, ya que así posibilitan que los pases se hagan de forma de ir eliminando la zonas de configuración espacial adversaria o por lo menos de algunos jugadores (Silva, 2004). En la opinión de Guardiola (2009), cuando un equipo está en fase defensiva es mucho más difícil controlar un balón en diagonal.
Para que haya una visión más amplia del terreno de juego, el jugador debe intentar entonces recibir el balón con la posición del cuerpo de “perfil” en relación al portador del balón.
Construir triángulos y rombos posicionales para crear líneas de pase.
La importancia del juego posicional y la ocupación racional del espacio de parte de los jugadores son también factores muy importantes. En la perspectiva de Antón (2003), cada jugador debe ocupar espacios que permitan asegurar apoyos en largo y en profundidad, independientemente del dispositivo táctico elegido.
En cada momento del juego, el jugador con el balón debe disponer de compañeros que le den apoyo, siempre que sea posible, por el frente, por detrás y en ambos lados. La ayuda por parte de los jugadores que no tengan el balón se manifiesta a través de los apoyos, de desmarques, de creación de espacios, de arrastrar marcas para generar amplitud. La intención de construir triángulos y rombos, a un nivel sectorial o intersectorial, proporciona una ocupación racional del espacio y un equilibrio en la ocupación de todos los sectores del terreno de juego.
Según la opinión de Antonio Cortés Inés (2009), esta disposición permite tener control del juego a partir de la posesión del balón.
La existencia de jugadores de líneas atrasadas en posición de seguridad en sentido de ‘descongestionar’ el juego.
Creación y aprovechamiento de espacios libres.
La creación y exploración de los espacios libres son procedimientos tácticos esenciales para la persecución de los objetivos de ataque.
Los movimientos sin balón, acompañados por la creación de zonas de incertidumbre, provocan intencionalmente la liberación de un espacio de juego y consecuentemente desorganización estructural defensiva rival, para después el balón entrar en un jugador que ocupe ese espacio, permitiendo progresar en dirección de la portería adversaria (Pereira, 2006).
Circulación del balón (en velocidad) y juego en ‘campo grande’.
Un equipo, cuando ataca, debe procurar ‘aclarar’ el juego, debe procurar hacer el ‘campo grande’, ocupando corredores, dando profundidad longitudinal al juego (Frade, 2002 citado por Amieiro, 2004).
La circulación del balón solo será posible a través de la movilidad de sus jugadores, con buen juego posicional y jugando ‘campo grande’ (con los jugadores distanciados en largo y en profundidad).
Cruyff (2009) recuerda la importancia de circular el balón rápido para que el adversario llegue a presionar.
En el F.C. Barcelona se encuentra el mejor ejemplo de esto mismo. Este equipo recalca la necesidad de imponer un ritmo alto en la circulación del balón para conseguir ese medio metro de ventaja que nunca se conseguirá ganar si no se hace circular el balón velozmente. Si el pase es hecho con un balón rápido, el que recibe siente esa energía e intenta igualmente darle ritmo al juego.
Garganta (1997) considera la estructuración del espacio de juego un componente fundamental en el proceso de construcción de un equipo desde el nivel individual, manifestada en la comprensión y ocupación de espacios más interesantes por parte del atleta en cada situación-problema que el juego presenta en la gestión colectiva del espacio de juego, donde el equipo se estructura en el campo con el objetivo de obtener ventaja espacial o numérica por el mayor tiempo posible en las más variadas zonas del terreno de juego.
Este autor estudió la Organización Ofensiva de equipos profesionales de Fútbol profesional y observó que la variabilidad de las acciones ofensivas están directamente relacionadas con la eficacia de las mismas en los juegos.
Cruyff (2002) menciona que lo impredecible se produce cuando se cambia de ángulo, con diagonales o pases en profundidad, buscando la verticalidad, con cambios de un lado al otro.
La variabilidad y alternancia de respuestas permite evitar la adaptación/anticipación de los adversarios y la mecanización del juego de ataque porque normalmente las fuerzas defensivas se concentran en la zona donde está el balón (Antón, 2003).
El mismo autor dice que el equipo que ataca debe cambiar frecuentemente de espacios, moviéndose con rapidez en el juego desde un extremo al otro, pues con eso facilitará la penetración de jugadores, aprovechando el fallo de la defensa que al tener menor densidad y obligar a los defensas a realizar un mayor desgaste físico y psíquico al aumentar sus movimientos y coberturas.
Variación del ritmo de juego.
La variación del ritmo de juego parece tratarse de uno de los aspectos que los entrenadores atribuyen más relevancia en la actualidad.
Para que el adversario sea verdaderamente llevado a prueba, el equipo debe aprender a controlar el ritmo de su juego, evitando un riesgo exagerado que lleve a la pérdida del balón.
En algunos períodos del juego, lo esencial es acelerar y darle ritmo al juego, aunque en otros lo más importante es bajar.
Variabilidad en las respuestas de los jugadores y en la utilización de los espacios de juego.
Garganta (1997) considera la estructuración del espacio de juego un componente fundamental en el proceso de construcción de un equipo desde el nivel individual, manifestada en la comprensión y ocupación de espacios más interesantes por parte del atleta en cada situación-problema que el juego presenta en la gestión colectiva del espacio de juego, donde el equipo se estructura en el campo con el objetivo de obtener ventaja espacial o numérica por el mayor tiempo posible en las más variadas zonas del terreno de juego.
Cruyff (2002) menciona que lo impredecible se produce cuando se cambia de ángulo, con diagonales o pases en profundidad, buscando la verticalidad, con cambios de un lado al otro.
La variabilidad y alternancia de respuestas permite evitar la adaptación/anticipación de los adversarios y la mecanización del juego de ataque porque normalmente las fuerzas defensivas se concentran en la zona donde está el balón (Antón, 2003).
El mismo autor dice que el equipo que ataca debe cambiar frecuentemente de espacios, moviéndose con rapidez en el juego desde un extremo al otro, pues con eso facilitará la penetración de jugadores, aprovechando el fallo de la defensa que al tener menor densidad y obligar a los defensas a realizar un mayor desgaste físico y psíquico al aumentar sus movimientos y coberturas.
Variación del ritmo de juego.
La variación del ritmo de juego parece tratarse de uno de los aspectos que los entrenadores atribuyen más relevancia en la actualidad.
Para que el adversario sea verdaderamente llevado a prueba, el equipo debe aprender a controlar el ritmo de su juego, evitando un riesgo exagerado que lleve a la pérdida del balón.
En algunos períodos del juego, lo esencial es acelerar y darle ritmo al juego, aunque en otros lo más importante es bajar.
Variabilidad en las respuestas de los jugadores y en la utilización de los espacios de juego.
Garganta (1997) considera la estructuración del espacio de juego un componente fundamental en el proceso de construcción de un equipo desde el nivel individual, manifestada en la comprensión y ocupación de espacios más interesantes por parte del atleta en cada situación-problema que el juego presenta en la gestión colectiva del espacio de juego, donde el equipo se estructura en el campo con el objetivo de obtener ventaja espacial o numérica por el mayor tiempo posible en las más variadas zonas del terreno de juego.
Este autor estudió la Organización Ofensiva de equipos profesionales de Fútbol profesional y observó que la variabilidad de las acciones ofensivas están directamente relacionadas con la eficacia de las mismas en los juegos.
Cruyff (2002) menciona que lo impredecible se produce cuando se cambia de ángulo, con diagonales o pases en profundidad, buscando la verticalidad, con cambios de un lado al otro.
La variabilidad y alternancia de respuestas permite evitar la adaptación/anticipación de los adversarios y la mecanización del juego de ataque porque normalmente las fuerzas defensivas se concentran en la zona donde está el balón (Antón, 2003).
El mismo autor dice que el equipo que ataca debe cambiar frecuentemente de espacios, moviéndose con rapidez en el juego desde un extremo al otro, pues con eso facilitará la penetración de jugadores, aprovechando el fallo de la defensa que al tener menor densidad y obligar a los defensas a realizar un mayor desgaste físico y psíquico al aumentar sus movimientos y coberturas.
Variación del ritmo de juego.
La variación del ritmo de juego parece tratarse de uno de los aspectos que los entrenadores atribuyen más relevancia en la actualidad.
Para que el adversario sea verdaderamente llevado a prueba, el equipo debe aprender a controlar el ritmo de su juego, evitando un riesgo exagerado que lleve a la pérdida del balón.
En algunos períodos del juego, lo esencial es acelerar y darle ritmo al juego, aunque en otros lo más importante es bajar.
Variabilidad en las respuestas de los jugadores y en la utilización de los espacios de juego.
Garganta (1997) considera la estructuración del espacio de juego un componente fundamental en el proceso de construcción de un equipo desde el nivel individual, manifestada en la comprensión y ocupación de espacios más interesantes por parte del atleta en cada situación-problema que el juego presenta en la gestión colectiva del espacio de juego, donde el equipo se estructura en el campo con el objetivo de obtener ventaja espacial o numérica por el mayor tiempo posible en las más variadas zonas del terreno de juego.
Este autor estudió la Organización Ofensiva de equipos profesionales de Fútbol profesional y observó que la variabilidad de las acciones ofensivas están directamente relacionadas con la eficacia de las mismas en los juegos.
Cruyff (2002) menciona que lo impredecible se produce cuando se cambia de ángulo, con diagonales o pases en profundidad, buscando la verticalidad, con cambios de un lado al otro.
La variabilidad y alternancia de respuestas permite evitar la adaptación/anticipación de los adversarios y la mecanización del juego de ataque porque normalmente las fuerzas defensivas se concentran en la zona donde está el balón (Antón, 2003).
El mismo autor dice que el equipo que ataca debe cambiar frecuentemente de espacios, moviéndose con rapidez en el juego desde un extremo al otro, pues con eso facilitará la penetración de jugadores, aprovechando el fallo de la defensa que al tener menor densidad y obligar a los defensas a realizar un mayor desgaste físico y psíquico al aumentar sus movimientos y coberturas.
Variación del ritmo de juego.
La variación del ritmo de juego parece tratarse de uno de los aspectos que los entrenadores atribuyen más relevancia en la actualidad.
Para que el adversario sea verdaderamente llevado a prueba, el equipo debe aprender a controlar el ritmo de su juego, evitando un riesgo exagerado que lleve a la pérdida del balón.
En algunos períodos del juego, lo esencial es acelerar y darle ritmo al juego, aunque en otros lo más importante es bajar.
Variabilidad en las respuestas de los jugadores y en la utilización de los espacios de juego.
Garganta (1997) considera la estructuración del espacio de juego un componente fundamental en el proceso de construcción de un equipo desde el nivel individual, manifestada en la comprensión y ocupación de espacios más interesantes por parte del atleta en cada situación-problema que el juego presenta en la gestión colectiva del espacio de juego, donde el equipo se estructura en el campo con el objetivo de obtener ventaja espacial o numérica por el mayor tiempo posible en las más variadas zonas del terreno de juego.
Este autor estudió la Organización Ofensiva de equipos profesionales de Fútbol profesional y observó que la variabilidad de las acciones ofensivas están directamente relacionadas con la eficacia de las mismas en los juegos.
Cruyff (2002) menciona que lo impredecible se produce cuando se cambia de ángulo, con diagonales o pases en profundidad, buscando la verticalidad, con cambios de un lado al otro.
La variabilidad y alternancia de respuestas permite evitar la adaptación/anticipación de los adversarios y la mecanización del juego de ataque porque normalmente las fuerzas defensivas se concentran en la zona donde está el balón (Antón, 2003).
El mismo autor dice que el equipo que ataca debe cambiar frecuentemente de espacios, moviéndose con rapidez en el juego desde un extremo al otro, pues con eso facilitará la penetración de jugadores, aprovechando el fallo de la defensa que al tener menor densidad y obligar a los defensas a realizar un mayor desgaste físico y psíquico al aumentar sus movimientos y coberturas.
Variación del ritmo de juego.
La variación del ritmo de juego parece tratarse de uno de los aspectos que los entrenadores atribuyen más relevancia en la actualidad.
Para que el adversario sea verdaderamente llevado a prueba, el equipo debe aprender a controlar el ritmo de su juego, evitando un riesgo exagerado que lleve a la pérdida del balón.
En algunos períodos del juego, lo esencial es acelerar y darle ritmo al juego, aunque en otros lo más importante es bajar.
A veces, la mejor forma de construir un estilo de juego y jugar con el tiempo para controlarlo de forma más eficaz. Por ejemplo, es obvio que sería mucho más difícil a un equipo mantener un ritmo de juego con muchos contra-ataques o ataques rápidos. Algunos equipos que se encuentren en ventaja en el marcador optarán por bajar el ritmo de juego y hacer ‘posesión a posesión’.
Según Cruyff (2009), el ritmo de circulación del balón solo aumenta con el juego a uno o dos toques. Defiende que se debe comenzar a construir desde atrás, diciendo que si el juego fuera rápido, el adversario no tendría tiempo para organizarse. Lo mismo dice que se puede intentar aprovechar esta desorganización por la vía directa, esto es, a través de pases largos, aunque si el juego fuera contra equipos con los diez jugadores por detrás del balón, la vía para conseguir los espacios sería otra.
Es importante identificar estos indicadores presentados, a partir de análisis cualitativos y cuantitativos de los comportamientos de los jugadores en situación de juego. Este análisis de táctica presupone el estudio de las interacciones y de las intenciones.
La información recogida, una vez sistematizada, permite racionalizar los designados patrones de juego y por extensión los modelos de juego, que en el contexto de Fútbol constituyen importantes herramientas, en la medida en que funcionen como referencias para la puesta en marcha de los objetivos y para la evaluación y elaboración de las situaciones de enseñanza y entrenamiento del juego. Así permiten no solo articular y organizar el conocimiento, además de verificar y corregir la acción (Garganta, 1997).
La Organización Ofensiva del sector intermedio:
Geometría del Rombo en la parte (sector) que está en todo (estructura)
Geometría del Rombo en la parte (sector) que está en todo (estructura)
La evolución del juego, a lo largo de los tiempos, puede ser resumida en torno a tres grandes fases:
I-. El ataque como elemento dominante.
II- La defensa es el elemento dominante.
III- El refuerzo del medio campo es el elemento dominante de los sistemas de juego modernos. La disposición geométrica de los jugadores puede ser caracterizada por un rombo (Garganta & Gréhaigne, 1999).
Es una evidencia en el fútbol actual la importancia le es atribuido al medio campo. Todos los entrenadores pretenden reforzar esta zona del campo porque entienden que es ahí donde se deciden los encuentros.
A pesar de esto, un equipo de Fútbol debe ser encarado como un ‘todo’
unificado y “debe entenderse a la luz de la compleja trama de relaciones de las diversas partes que lo componen, partes que no pueden ser entendidas aisladamente y que deben ser definidas a través de sus inter-relaciones, las cuales se expresan en términos probables y son determinados por la dinámica de todo el sistema”
(Kapra, 1998 cit. por Kolar, 2005).
Es imprescindible que se estudie estas relaciones, en la búsqueda de identificar sub-sistemas que, relacionados entre si, operen la optimización de todo el sistema (Garganta, 1997).
Las verdaderas características reales de todo el sistema (estructura) son producidas por la especificidad de las interacciones entre las partes de lo mismo (sectores) o, sea, son propiedades del conjunto, que ninguna de las partes tienen por si sola (Capra, 1998).
En esta perspectiva de abordaje sistémica que debe ser realizado el análisis de las dinámicas del rombo en sector intermedio, o sea, percibiendo siempre su interconexión y comunicación con los otros sectores del equipo.
Óscar Cano (2009) explorando el estilo del FC Barcelona afirma que prolongar la posesión, demorar la progresión, hasta que hayan condiciones favorables para su ejecución, dar tiempo para que el equipo se aproxime, está presente en la conducta de los jugadores de Barcelona en cada pase, la forma como los jugadores se relacionan, lleva consigo el proceso completo. Cada intervención de un jugador lleva implícito la acción posterior para quien recibe el balón. Seidou Keita expone que Iniesta lleva en las venas el juego del FC Barcelona (Luís Martin, 2009).
Por lo tanto, podemos concluir que “la articulación de diferentes partes organiza el todo, que ‘retro-actúa’ sobre las diversas partes para generar cualidades que antes no poseía” y que se trata de un “proceso auto-regulador, donde efecto y causa tienen una relación circular y en ningún caso lineal”. (Óscar Cano, 2009).
Será importante profundizar sobre la figura geométrica- Rombo. Al hacer una búsqueda en el diccionario encontramos la siguiente definición: Figura geométrica- Paralelo gramo que tiene los lados iguales y dos de sus ángulos mayores que los otros dos. Trazándolo en sus diagonales se puede dividirlo en cuatro triángulos simétricos. A través de estos triángulos es posible percibir que el área del rombo es la mitad del área de un rectángulo cuyos lados poseen el mismo tamaño de las diagonales del rombo. Debemos pensar que un rombo organizado debe ser más que la suma de los triángulos.
Guardiola (2008) defiende un Fútbol siempre muy geométrico, apoyado, y como consecuencia para que los atacantes puedan crear ocasiones de gol, los medios tienen que pasar y recibir el balón de los defensas.
Esta interacción está relacionada con la definición de ‘sistema’, según el cual la acción de un jugador influye en la dinámica del sistema y por tanto, las intenciones y decisiones de los demás. Tratándose de un fenómeno colectivo, la acción es colectiva por lo que provoca en los otros y en sus relaciones (Kaufmann & Quéré, 2001).
Vítor Frade (1990) corrobora esta idea, afirmando que el fútbol es un juego de dinámicas cuya invariante estructural es la interacción.
Por lo tanto, cuando analizamos un duelo a nivel estructural, entre rombo y un triángulo, no podemos atribuir ventaja a ninguno de ellos simplemente por el hecho que, a primera vista, habrá superioridad numérica del primero. Realmente, el rombo tiene un lado más en comparación al triángulo, aunque ninguno de los dos vive solo en campo y ambos tienen la ayuda, para ganar longitud en el terreno de juego de los jugadores de los otros sectores, (Lobo, 2007).
El dominio de la zona de creación de un equipo debe medirse a partir de un análisis de los goles obtenidos, de las ocasiones creadas, de la profundidad, del juego penetrante y de las intervenciones frecuentes del portero adversario (Cortés Inés, 2009).
En el FC Barcelona de Guardiola (2009), el papel que los medios desempeñan es decisivo, tal como menciona el propio entrenador “Xavi e Iniesta son vitales porque en nuestro sistema (modelo), el balón tiene siempre que pasar por los medios para que todo tenga sentido y se organice”.
En la perspectiva de Garganta & Gréhaigne (1999), en el fútbol moderno
Se mantiene la denominación de los jugadores según su posición en el terreno de juego (defensa, medios, atacante), aunque dadas las exigencias actuales, la actividad de los jugadores, a lo largo del juego, trasciende largamente el límite impuesto por esta denominación. Garganta (1997) afirma que el fútbol actual exige, cada vez más, que el jugador sea capaz de cumplir todas las funciones, para que más allá del espacio que se ocupe predominantemente en el terreno de juego.
Es notorio que cada vez más se reduzcan las fronteras entre los papeles de defensor, medio y delantero (Garganta & Gréhaigne, 1999).
Guardiola es experto de la utilización de una estructura de 1-3-4-3 en las partes finales de los juegos, apareciendo cuatro jugadores en el medio campo dispuestos en rombo. El medio centro era un jugador de línea defensiva que subía hasta el sector intermedio para construir un rombo. Es evidente que, conocer el dispositivo táctico no implica conocer el modo como el mismo funciona. (Gréhaigne, 1989).
De esta forma se ve como el objetivo de organización de un equipo refleja el deseo de desorganizar el del otro equipo.
Aguado Gil (2006) considera que esta organización estructural permite una buena ocupación del terreno de juego, proporcionando un fútbol con iniciativa, de ataque constante. Esta estructura posibilita la aparición de más triangulaciones, consiguiendo con facilidad superioridad numérica, tanto defensiva como ofensiva.
Como el propio autor refiere, no todos los Entrenadores utilizan una forma de rombo en el centro del campo, optando por organizar los cuatros medios en línea.
Con los jugadores organizados de esta forma se eliminan posibilidades de pase y hay casi una obligación de jugar en horizontal.
Como ya fue afirmado anteriormente, “el centro del campo es una zona vital que requiere jugadores con recursos técnicos y tácticos, que jueguen con pocos toques y que ofrezcan mucha velocidad al juego durante las acciones de pase. Es una zona donde el balón debe salir muy rápidamente de los pies de los futbolistas, buscando las simplicidad y facilitando la construcción del juego ofensivo del equipo” (Cortés Inés, 2009).
El centro del campo se convierte en forma de un rombo: un mediocampista central en
el vértice del rombo, dos interiores y un medio ofensivo más adelantado en la otra punta del rombo. En un modelo de juego, con énfasis en un Procedimiento ofensivo, se le suele atribuir algunas características a cada una de estas posiciones del sector intermedio.
el vértice del rombo, dos interiores y un medio ofensivo más adelantado en la otra punta del rombo. En un modelo de juego, con énfasis en un Procedimiento ofensivo, se le suele atribuir algunas características a cada una de estas posiciones del sector intermedio.
La posición de medio-centro marca normalmente la identidad de un equipo. Es el centro neurológico de la columna vertebral del equipo, tratándose de un jugador clave en fase de inicio y de construcción de juego. Deberá distribuir el juego y estar situado por detrás de la línea del balón, revelándose para la creación de espacios a sus compañeros. Tendrá que ser poseedor de una gran capacidad de pase en todas sus formas (Aguado Gil, 2006).
Cuando baje en apoyo y presionando por los costados, en cuanto perciba la intención de sus compañeros de no efectuar un pase, podrá realizar movimientos de arrastre para una zona que permita la intervención de otro compañero o el apoyo propio por detrás del (Etxarri e Zamora, 2003).
Cortés (2009) revela que un medio-centro del FC Barcelona es dominador del espacio aéreo, siendo importante en la organización y de la estrategia. Subraya la necesidad de este de jugar fácil, con pocos toques y sin riesgos, evitando sobretodo pérdidas de balón en zonas de construcción.
Cruyff (2008) revela que Sergio Busquets (medio-centro del FC Barcelona) hace fácil lo difícil: ayuda en la salida y a uno o dos toques.
Los medios interiores deben poseer un gran sentido táctico, manteniéndose en su línea posicional (Aguado Gil, 2006).
En este sentido, los jugadores que juegan en el centro del campo deben garantizar al equipo los siguientes aspectos:
1. Recursos técnicos y tácticos para jugar y organizar el juego de equipo.
2. Llega a zonas de finalización.
3. Goles.
4. Juego entre líneas.
5. Cambiar la orientación de juego (variación de corredores de juego).
6. Profundidad y último pase.
7. Consistencia y recuperación del balón.
8. Presión colectiva en la fase defensiva del juego.” (Cortés Inés, 2009).
Se caracterizan normalmente como jugadores dinámicos y de excelente calidad técnica, con gran capacidad para jugar por dentro y entre líneas, realizando rotaciones y cambios de posición. Por su calidad técnico-táctica intentar atacar los espacios entre el lateral y central de la línea defensiva adversaria, mediante penetraciones de ruptura o en conducción por los corredores, mostrando habilidad en la resolución de situaciones de ‘uno contra uno’ y capacidad de ofrecer centros precisos. El alto coeficiente de goles de los delanteros resulta, en gran parte, de la excelente visión de juego de estos jugadores en la realización del último pase (Cortés Inés, 2009).
La participación de los medios interiores en juego posibilita apoyos a los delanteros que van al corredor central o al medio más adelantado (Etxarri y Zamora, 2003).
En la posición más avanzada del rombo esta otro mediocampista que puede ser un jugador más o menos posicional. Debe mantener el equilibrio entre la línea anterior (pivote o medios interiores) y el posterior (delanteros). Será importante que tenga buen toque de balón porque la zona de juego exige gran nivel técnico y tendrá que tener, no solo la capacidad de realización del último pase (Etxarri e Zamora, 2003), como también aparecer para finalizar las jugadas.
Debe ser capaz de aparecer en zonas de remate desde posiciones atrasadas debido a su situación espacial (Aguado Gil, 2006).
El equipo del F.C. Barcelona juega los encuentros con un medio campo organizado en triángulo, aunque puede transfigurarse y formar rápidamente un rombo con la aparición de Messi u otro jugador en el corredor central, y como se puede observar en la figura 1.
Se intenta formar un rombo en el centro del campo, con uno, dos o tres delanteros que bajen al centro del campo para completar el vértice más adelantado. Los otros dos delanteros permanecen bien abiertos en los corredores laterales. El principio es utilizar y esto y bajar de posición de un delantero para intentar abrir espacios en la línea defensiva, intentando abrirla y permitir que los jugadores que se encuentran en los corredores laterales reciban el balón en situación privilegiada. En este sentido, se crea superioridad en el medio campo, ganando ventaja numérica, espacial y temporal, desde que se circule el balón con velocidad.
Prieto Castro (2009) resume bien los principios relacionados con el medio campo del FC Barcelona refiriendo que la zona de elaboración, la calidad técnica y la capacidad táctica de los medios alcanzan un grado de efectividad y preciosismo. Las rotaciones que hacen los jugadores en el medio campo son continuas para ofrecer líneas de pase, tanto las anteriores como las posteriores.
El equipo juega con criterio, velocidad y sin riesgos innecesarios, siendo capaz de progresar tanto por fuera (amplitud), como por dentro (profundidad) para llegar al último tercio del campo.
Fuente:
“A dinâmica do LOSANGO, enguanto geometría de organização funcional do jogo de Futebol.
Estudo sobre o desempenho ofensivo do sector intermédio, através da análise sequencial”.
Marco António Santos e Silva.
Porto 2009.
FADEUP.
Nestor Brassat.
Entrenador nacional.
R.F.E.F. España.
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